La noche más mágica del año, en la que miles de personas cuentan los últimos minutos del año y brindan por el año nuevo al mismo tiempo. Familiares y amigos se reúnen al rededor de una mesa para cenar durante la última noche y para cumplir con ritos y supersticiones conscientes o inconscientes de ello.
El rito o superstición que más seguidores suma es el de las uvas de la suerte. Un total de 12 uvas en cada una de las campanadas que dan la entrada al año nuevo. La tradición tiene una curiosa razón de ser: Durante los años 20 unos viticultores españoles tuvieron un exceso de producción y la forma que encontraron para darle salida fue crear el rito que desde entonces obedecemos como fieles seguidores.
En España seguimos muchos otros: Un anillo de oro en la copa de cava con la que brindaremos por el año nuevo nos traerá prosperidad económica; velas o luces en las ventanas alejan a los malos espíritus; el abeto de Navidad es señal de vida larga por mantenerse verde durante toda la Navidad; usar alguna prenda o ropa interior roja para invocar a la suerte venidera…
En otros países toman una cuchara de lentejas en los primeros minutos del año, se ponen la ropa interior del revés, tiran muebles y enseres por las ventanas o se colocan dinero en los zapatos. Cada uno de ellos para conseguir un deseo concreto: suerte, salud, dinero… Muchas otras culturas despiden el año con una cuenta atrás y le dan la bienvenida al nuevo con miles de fuegos artificiales y con besos a personas del sexo opuesto.
Cada país tiene las suyas y cada familia elige cuáles seguir. ¡Boffard elige vestirse de color rojo durante todo el año!
¡Boffard os desea FELIZ AÑO NUEVO!







