Cuando ya han pasado las fiestas navideñas y la báscula marca algunos kilos de más debido a los excesos sufridos en estas fechas, es hora de cuidar un poco más nuestra alimentación y volver a llevar una dieta equilibrada que nos haga reducir talla pero sin renunciar a los mejores sabores.
Las ensaladas son uno de los platos estrella, bien sea como entrante o como principal. Gracias a su gran versatilidad con cualquier ingrediente, existen múltiples opciones de ensaladas en función de los gustos de los comensales y de la creatividad del autor.
Como base de la ensalada nos encontramos con diferentes tipos de lechuga (romana, escarola, hoja de roble) que pueden mezclarse entre ellas como en la receta del canal de alimentación Nutrición.pro, u optar por otros básicos como rúcula, espinacas, pasta de colores o canónigos, siguiendo los pasos de Macarena en su blog Mis Cosas y Otras Más. Los componentes más comunes son tomate, fruta, frutos secos y queso en todas sus variantes, como la ensalada gourmet del blog Chef de Lujo o la de pera, nueces y queso azul del blog Recetas de Cocina.
Boffard puede ser un ingrediente perfecto que aportará un toque de sabor más o menos intenso a cualquier ensalada, como cuenta CulinArts en su receta de la ensalada de año nuevo.
Para condimentarla podemos optar por aliñarla con aceite de oliva virgen extra, vinagre de vino o de Módena y sal, como hemos visto en las recetas anteriores. Y para los paladares más agudos podemos añadir pimienta u orégano, como hacen en Recetas de Lujo con su ensalada de champiñones con lechuga. Pero si tenemos tiempo y queremos convertir nuestra ensalada en un plato más elaborado, podemos preparar una vinagreta de pistachos como la de la receta de Margot en su blog Cosas de la Vida, u otra con miel y mostaza, muy adecuada para las ensaladas con hoja verde, como explican en el blog Savoir Faire Los Placeres del Paladar.