Sugerencias de consumo para que disfrutes de tu Boffard al 100%

Últimamente os hemos llevado desde estas líneas a destinos tan dispares entre sí e interesantes como el Carnaval de Venecia, la ciudad británica de Liverpool o de escapada romántica a Kenia o Zanzíbar. Lugares todos ellos a los que podrás llevarte tu queso preferido para poder disfrutar de Boffard en los rincones más insospechados del mundo.

Con todo y con eso debemos recordar que, aunque podamos meter nuestro Boffard Reserva en la maleta para que nos acompañe a la otra punta del globo, siempre tendremos que ser conscientes de que un largo viaje, una temperatura elevada o algunos otros detalles, podrían desmerecer el momento de la degustación de nuestro queso preferido. Para evitarlo y conseguir que cada pedazo de Boffard que llegue a nuestra boca traiga consigo el momento de intensidad que estamos buscando, vamos a hacer un repaso por las sugerencias de consumo para poder disfrutar de nuestro queso al 100 por ciento.

Sugerencias de consumo para que disfrutes de tu Boffard al 100%

Conservación

La primera recomendación que os daremos se encuentra en la conservación del queso Boffard. Una vez lo tengamos en casa, lo recomendable es que permanezca en la nevera, siempre a temperaturas comprendidas entre los cinco y 10 grados centígrados –nunca por encima de los 15– y antes de consumirlo dejaremos que repose a temperatura ambiente durante unos 20 minutos para que pueda ofrecernos todo su sabor.

Fuera de la nevera y únicamente para su consumo a corto plazo, recomendamos conservar el queso a una temperatura comprendida entre los 16 y 20 grados centígrados, aunque nos valdremos siempre de una campana quesera con base de madera, que nos permitirá aislar el Boffard de humedades al mismo tiempo que permitirá la ‘respiración’ del queso.

Cortando el queso

Si pretendemos cortar un queso de tres kilos, lo ideal sería poder contar con un cuchillo de doble mango. Como somos conscientes de que es poco probable que tengáis por casa una de estas magníficas herramientas del buen gourmet, siempre podréis conseguir un buen corte con un cuchillo bien afilado con una hoja resistente de unos 15 centímetros de largo. Por la consistencia del queso Boffard, puede darse el caso de que os cueste un poco deslizar la hoja del cuchillo. Nuestra recomendación es que la untéis con un poco de aceite, que os facilitará la labor.

Con el cuchillo ya elegido y dando por sentado que contamos con el de doble mango, procederemos a cortar el Boffard Reserva recién comprado. Nuestro primer paso será cortarlo por la mitad, para después pasar a dividirlo en cuartos. Con el cuchillo sencillo dividiremos cada cuarto en tres cuñas y, por último, cortaremos cada una de ellas hasta conseguir triángulos planos de unos cinco milímetros de grosor. Y voila tendremos el queso perfecto, cortado de la mejor forma.

Sugerencias de consumo para que disfrutes de tu Boffard al 100%

¿Qué hacer con la corteza?

Una de las habituales dudas es si quitar la corteza de cada una de las porciones de queso. En este sentido os diremos que siempre es recomendable que cada trozo conserve algo de corteza, puesto que en ella se concentran muchas de las características que determinan el inconfundible sabor de un queso Boffard.

De esta manera evitaremos la pérdida del potente aroma derivado de la mezcla de mohos, ácido láctico y aceite de oliva mientras degustamos nuestro queso preferido. Además, el hecho de poder observar de cerca la corteza natural untada de aceite nos permitirá valorar en mejor medida lo artesano del producto que estamos paladeando.

¿Con qué acompañar al queso Boffard?

Aunque lo habitual es acompañar un gran queso como el Boffard Reserva con pan –ya sean ‘colines’ o pedazos de un buen pan de horno– y jamón, también podemos probarlo en compañía de frutos secos como las almendras, nueces o avellanas; e incluso junto a jugosas frutas como la pera, la manzana o las uvas; ya que la fruta ayudará a arrastrar la grasa del queso dejándonos una sensación agradable en la boca antes de continuar la degustación.

En el apartado de los líquidos, lo habitual es el maridaje del queso y el vino. A pesar de ello, también podremos combinar el Boffard con cerveza, cava, vino espumoso o champagne. Menos habituales pero igualmente interesantes son los maridajes con whisky, ginebra, anisados y otros destilados y licores.

Esperamos que estos pequeños consejos os permitan disfrutar al 100 por ciento de vuestro Boffard Reserva y ya sabéis que siempre podéis hacernos llegar vuestras impresiones a través de los comentarios en este mismo blog o en nuestros perfiles en Twitter y Facebook.

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