El maridaje del queso con fruta se lleva experimentando desde hace años. Es cierto, que lo más habitual en nuestro país era la combinación del queso fresco con fresas o frutos del bosque en forma de mermeladas, aunque no es la única forma de disfrutar con este plato.
La unión del sabor dulce de las frutas y del intenso de un queso curado como Boffard Reserva, elaborado con leche cruda de oveja, curado entre 8 y 18 meses en bodega y aceitado entre 1 y 3 veces, otorga a la combinación matices muy especiales.
Es además, una buena alternativa a la pieza de fruta, y de esta manera se incluyen en el plato otras propiedades nutricionales aportadas por este producto lácteo.
Otra de las ventajas de este plato es la gran variedad y la atemporalidad que tiene. Esto nos permite ir alternando con frutas diferentes durante todo el año, jugando con la fruta de cada temporada. Consiguiendo de este modo platos de calidad, frescos y deliciosos.
La OCU, nos muestra en su página web el calendario de frutas en cada época del año:
(Fuente: OCU)

